Lectura 6: Los profetas entienden el tiempo del juicio. Parte 2
El Señor les bendiga, hermanos y hermanas. Siguiendo con el tema anterior, compartimos la lectura 6 de nuestro estudio bíblico con el Espíritu Santo.

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El Señor les bendiga, hermanos y hermanas. Siguiendo con el tema anterior, compartimos la lectura 6 de nuestro estudio bíblico con el Espíritu Santo.

Bendiciones hermanos. Comparto las respuestas de la lectura 6:
Estudio Bíblico con el Espíritu Santo
Estudio del libro Dios es el Juez de toda la Tierra.
LECTURA 6: Los profetas entienden el tiempo del juicio. Parte 2
1) Realiza una tabla comparativa donde relaciones versículos que hablen de los pecados de Israel y cómo estos son los mismos de la Iglesia apóstata del tiempo del fin.
2) Identifica los propósitos de los juicios de Dios que se encuentran en la lectura de hoy y explícalos con tus propias palabras.
- En Señor en su Palabra y en la lectura enseña que los propósitos de los juicios de Dios son:
I) Para limpiar la Tierra
El Señor enseña en su Palabra y en la lectura que al multiplicarse el pecado con los inconversos y los pecados la apostasía del pueblo de Dios, se contamina la Tierra, por eso, cuando el Señor ha aplicado juicios específicos contra pueblos [como con Israel y Judá en las cautividades] y contra la humanidad [como en el diluvio], el Señor limpia la Tierra de la Perversa, que es el pecado, porque ella es la que contamina en sentido espiritual y físico a la Tierra porque es la que invoca a los demonios, sin mencionar que ella es la que multiplica la muerte en todos los sentidos. Por eso, un ejemplo de esto es lo que va a acontecer pronto porque cuando el Señor aplique su segundo juicio global en los 7 años de la Tribulación, va a limpiar la Tierra para que venga su Reino Milenial en la que reinará.
II) Para santificar el nombre del Señor
La Palabra enseña que también los juicios son para que su nombre sea santificado delante de las naciones (Isaías 5: 15-16), pues los juicios de Dios humillan al hombre que es altivo y no glorifica a Dios; por eso, también dice la Palabra sobre este propósito que su grandeza se manifestará a través del juicio.
III) Para que el pueblo de Dios aprenda justicia
Como dijimos en el propósito anterior, el hombre por naturaleza es duro de corazón, altivo, no quiere ni busca el temor del Señor, por lo que no tiene la justicia de Dios, la justicia de la fe de las promesas eternas, por lo tanto, el juicio lo usa Dios para romper en pedazos esta coraza para que la justicia de Dios entre en el corazón del hombre.
IV) Para que Dios muestre su santidad
Como el hombre vive alejado de Dios, cegado e ignorándole, el Señor usa los juicios para que su gloria y santidad se haga evidente, para que así mostrar quién es Él y el hombre tema, así lo declara el Señor en Ezequiel 28:22: “Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo estoy contra ti, oh Sidón, y en medio de ti seré glorificado; y sabrán que yo soy Jehová, cuando haga en ella juicios, y en ella me santifique.” Esto lo hará el Señor en la Tribulación, y como enseña el Señor en la lectura, antes de este terrible período, Él demostrará a todas las iglesias del mundo que Él es santo por medio de los juicios contra la Iglesia apóstata antes de la tribulación como el de la vergüenza y el juicio de enfermedad y muerte directamente contra los hijos de Jezabel.
3) Explica cómo y por qué las profecías sobre el juicio que anunciaron los siervos del Antiguo Testamento se aplican a la Iglesia apóstata en este tiempo del fin.
- Las profecías sobre el juicio que anunciaron los siervos del Antiguo Testamento se aplican a la Iglesia apóstata en este tiempo del fin porque el Señor en Romanos 11 las compara, ya que, así como el Señor llamó a Israel “mi pueblo”, de la misma manera, el Señor llamó a la Iglesia como un pueblo especial de él y con mayor responsabilidad porque fue lavada con la sangre de Cristo mismo. En Romanos 11 también el Señor por medio del apóstol Pablo dice que de la misma manera que Israel fue juzgado y desgajado [aunque será injertado como pueblo] del buen olivo, la Iglesia lo sería si apostataba, pero con la diferencia que no sería injertada otra vez, sino cortada y echada al lago de fuego. En Hebreos 10, el Señor a través del apóstol Pablo también dice lo que le acontecería a la Iglesia si apostataba y pisoteaba la sangre de Cristo, y es el juicio del hervor de fuego, comparándolo con Israel porque dice: “28 El que viola la ley de Moisés [refiriéndose al pueblo de Israel], por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente. 29 ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios [refiriéndose a la Iglesia apóstata], y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?... ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!” (Heb 10: 28-29, 31).
La Iglesia apóstata “abandonó al Señor y su Palabra, ofreció adoración a los dioses del materialismo, a sí misma y a Satanás. La Iglesia apóstata afirmó lo que dijo Judá, que no tenía pecado y que Dios no estaba enojado con ella.” (p.69); y como el Señor enseña en la lectura y en la Palabra, los juicios y el proceso legal que le aplicó a Israel y Judá se lo está aplicando a la Iglesia, por lo tanto, todo lo que está escrito en los libros de los profetas y siervos del Antiguo Testamento sobre el juicio se aplica y se aplicará prontamente en contra de la Iglesia apóstata cortada, los hijos de Jezabel.