Lectura 7: El Señor es el Juez, y ya ha juzgado a las iglesias apóstatas con la Ley
El Señor les bendiga, hermanos y hermanas. Siguiendo el desarrollo de nuestro estudio bíblico con el Espíritu Santo, la institución de la Palabra de Dios, el Faro del Rey, les comparte la séptima lectura. Los invitamos a escribir sus respuestas en la caja de comentarios.

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¡Bendiciones, hermanos!
LECTURA 7.
PREGUNTAS DE REFLEXIÓN
Si la Iglesia no está bajo la Ley, sino bajo la gracia, ¿por qué las iglesias apóstatas fueron juzgadas por la Ley?
Respuesta:
Porque Cristo instauró el Nuevo Pacto con su sacrificio vicario y con este, la gracia para todos los que aceptan su sacrificio, y la Iglesia apóstata se desligó de Cristo y por ende de su gracia, entonces quedó automáticamente en la Ley y ha sido juzgada por esta.
Explica más razones por las cuales la Iglesia apóstata se cayó de la gracia.
Respuesta:
Porque los apóstatas dejaron que la vieja naturaleza, la Perversa maldita reinara en ellos, los gobernara en todas sus acciones, pensamientos, decisiones.
Porque los apóstatas presentaron sus miembros al pecado, la Perversa, como instrumentos de iniquidad, para toda acción pecaminosa y contraria al Señor, atentado contra su santidad y yendo en contra de la orden de presentar nuestros miembros como instrumentos de justicia, de la justicia para salvación y vida eterna.
Porque los apóstatas transgredieron y violaron el Nuevo Pacto y de acuerdo con las escrituras, el que violare este Nuevo Pacto, hecho con la sangre de Cristo para la redención de nuestros pecados, para poder resucitar, ser vivificados y recibir la vida y promesas eternas, ya no hay más sacrificio perfecto para perdón de sus pecados.
Explica la relación entre Deuteronomio 17:2-7 y Hebreos 10:28-29, en el marco del proceso legal contra la Iglesia apóstata.
Respuesta:
El ambos se castiga la violación del Pacto; en Dt el Antiguo Pacto y en Hb el Nuevo Pacto.
El crimen es certificado o asegurado por dos o tres testigos.
El castigo o pena en ambos es la muerte.
El cómo y cuándo se viola el pacto en ambos casos es el mismo, que es no guardar el primer mandamiento divino de amar al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma y con toda tu mente, que lleva a abandonar la Palabra de Dios, el primer amor y a llenarnos de apostasía, terminando en predicar y seguir otro evangelio.
Si bien dentro del proceso legal los dos pasajes demuestran una misma línea de eventos; sin embargo, el segundo es más fuerte porque ya se está bajo la gracia y se desprecia directamente el despojo, encarnación y sufrimientos de Cristo; se desprecian las enseñanzas provenientes de su boca y aún los milagros que públicamente hizo; se pisotea al único que cumplía los requisitos para redimirnos, al que derramó hasta la última gota de sangre por nuestra salvación, vida eterna y para que podamos adquirir la herencia eterna, inmarchitable e inmarcesible del Rey.